“Somos lo que hacemos cada día”
Aristóteles
En este artículo quiero contarte más acerca de los hábitos dando un enfoque productivo, así como existen hábitos que nos ayudan a sentirnos mejor hay otros que influyen directo en que trabajemos mejor, nos ayudan a tener más energía, incrementar la concentración y la creatividad, organizar nuestras actividades para maximizar el día a día.
Cambiar o incluir hábitos significa iniciar el camino a la transformación de una versión mejor de ti misma. Será algo nuevo en tu rutina a la que le dedicarás energía, tiempo y atención, vamos a recordar entonces: ¿Qué es un hábito? Hábito es una acción que podemos desarrollar y que a partir de la repetición constante generará un cambio en nuestro estilo y ritmo de vida.
Ten en cuenta que no es una meta, sino un punto en el camino hacia la meta.
Practicar ejercicio, cepillarnos los dientes, tomar vitaminas, seguir una dieta en concreto o estar en contacto con los amigos y la familia son ejemplos de hábitos que nos hacen felices y saludables, para insertar estos en tu vida atravesaste un ciclo, quizá no lo recuerdes porque algunos los adquirimos en la infancia.
El ciclo para insertar un hábito nuevo a nuestras vidas consta de 4 pasos:
- Disparador: elemento que te recuerda la meta final
- Anhelo: motivación para cambiar algo
- Respuesta: acción necesarias para obtener la recompensa
- Recompensa: elemento obtenido al cumplir con la incorporación de un nuevo hábito
Ahora sí, te contaré de 5 hábitos enfocados a tu productividad diaria:
1.- Una sola cosa a cumplir por día, establece como hábito diario el cumplir una tarea diaria y empieza con algo cotidiano; cuando lo tengas incluido en tu rutina sube el nivel y verás que es más sencillo.
¿Cómo lo vas a hacer? ¡Bueno digamos que hoy decides seleccionar “Leer una frase de motivación” lo escribes bien grande en un post-it, en tu pizarra, en tu agenda o donde puedas verlo, cada vez que lo leas te darán ganas de hacerlo hasta que lo haces, lo marcas como realizado y ¡listo! cumpliste tu misión del día, es muy fácil ¿no? Ahora lo interesante es empezar a subir de nivel esa UNA SOLA COSA por hacer, algunos ejemplos relacionados con productividad son: dejar mi bandeja de correos limpia, hacer la llamada pendiente, mandar el reporte diario, terminar la presentación. Sube el nivel poco a poco y verás que funciona.
2.- Bloques de tiempo incorporados a tu rutina con la técnica pomodoro, está técnica para gestionar es de mis favoritas, lo único que debes hacer es identificar todas las tareas por realizar en un periodo de tiempo (día, semana, mes…) después empieza a agrupar por temática esas tareas como ejemplo: cosas de la casa, emprendimiento, desarrollo personal o más a detalle como por departamentos de atención si es para tu trabajo: ventas, mercadotecnia, compras, finanzas, etc. Una vez realizada esta agrupación seleccionas el tiempo a dedicar por agrupación es decir Emprendimiento 4 horas a la semana o Tareas pendientes para ventas 3 horas a la semana, ese tiempo lo vas a bloquear en tu calendario y te pones a ejecutar en ese bloque hasta donde llegues, tomas un receso y continuas con otro bloque, esto además de ayudarte con la organización notarás que tu rendimiento es mayor ya que tienes toda tu atención en esa clasificación que ocupa el bloque de tiempo asignado.
3.- Agenda para el día siguiente planea por las noches; puedes ahorrar y aprovechar toda tu mañana en hacer, accionar y ejecutar tus planes en lugar de dedicar tus valiosas horas matutinas a decidir que harás ese día, si cada noche dedicas de 5 a 8 minutos para escribir en tu agenda, block de notas o donde lleves tu planeación las actividades más importantes en las que deberás trabajar al día siguiente, o las que vas a delegar o atender ese tema importante que llevas meses postergando ¿cuál será tu ventaja? Que por la mañana tienes una lista de lo que debes hacer ese día, tu mente estará enfocada en cumplir o avanzar en esas tareas. Y tendrás una mañana y día productivo, si quieres saber más sobre sobre mañanas productivas, ve a mi artículo Diseña tus mañanas.
4.- Elimina un devorador de tiempo de tu vida; que tal si aprovechamos esta oportunidad de adoptar un hábito como aprender a decir No o reducir las horas de series en netflix para empezar a leer o escuchar podcast. Lo primero es identificar que te gustaría cambiar en tu vida, algo a lo que dediques tiempo y no te esté llevando al camino de cumplir tus metas y empieza poco a poco a intercambiarlo por uno que te haga retomar tu objetivo.
5.- Momentos de desconexión; súper importante darle espacio y oxígeno a nuestra mente, una forma sencilla de hacerlo es programando momentos de desconexión total, puede ser tan profunda como lo desees, empieza por silenciar todas tus notificaciones del celular 1 hora o marcar una hora especifica en la que dejarás de revisar y responder correos, ¿qué tal un día sin televisión? ¿o un fin de semana sin celular o móvil? ¿te animas?
Así que estos son los 5 hábitos productivos que puedes empezar a incorporar en tu vida, solo recuerda ir con calma, a tu ritmo y sin generar estrés, empieza con solo uno prueba, adapta y obtén resultados, ahora agrega un segundo. Te será más sencillo concentrarte en uno a la vez.
Te recomiendo que una vez hayas seleccionado el hábito que incorporarás a tu vida lo escribas en grande y que selecciones un lugar donde puedas verlo cada día todo el tiempo para que no olvides por lo que estás trabajando, esto te ayudará a mantener enfocada y motivada para realizarlo.
Sé lo más específica posible para que puedas evaluar si el hábito te funciona o buscas otro, en lugar de decir “ser más sano” puedes escribir “tomar 2 litros de agua al día”.
Define un horario que respetes cada día y establece un tiempo, en el mismo ejemplo tu hábito quedaría: “Tomar 2 litros de agua al día, el primero antes de las 2pm y el segundo antes de las 7pm, durante 7 días”
¿Cómo saber si está funcionando y si lo estoy cumpliendo? Como te he contado en otros artículos “lo que no se mide no se puede mejorar” así que cuando tengas seleccionado tu hábito es momento de empezar a monitorearte llevando un registro, esto te permitirá analizar tus progresos o retrocesos y hacer los ajustes necesarios.
Para esto te cuento dos formas de hacerlo:
La primera es llevar el registro marcando cada día que se cumple con el hábito en los días establecidos como meta principal y no adoptar uno nuevo hasta haber concluido con el primero, puedes añadir frases inspiradoras a tu registro para motivarte cada día y que esté relacionado con el hábito por cumplir. Lo puedes llevar donde mejor te acomode como tu libreta diaria, tu agenda, un calendario, o crear un espacio para tener la impresión del registro, ve a mi IG para descargar una plantilla de hábitos.
El segundo es la técnica de la cadena o técnica Seinfeld que consiste en tener un calendario a la vista, donde cada día que cumplas el hábito marques una cruz bien grande y en rojo. ¿la misión? No romper la cadena. El día que no realices el hábito quedará un espacio en el calendario y deberás volver a empezar el reto desde el inicio hasta cumplir en serie el hábito con los días que tenías como meta.
Los hábitos para mí son el camino a seguir para cumplir mis metas, el año pasado incorporé como hábito los bloques pomodoro y los amé, me ayudan a tener enfoque en mis tareas diarias y sobretodo veo el avance en mis objetivos. Ahora estoy incorporando el hábito de la desconexión y me está costando trabajo, es difícil si te soy sincera, pero sé los beneficios que traerá.
Ahora, es tu turno, cuéntame, ¿vas a incorporar algún hábito en los próximos días? ¿o a eliminar alguno? ¿te gustó el descargable?
¡INSPIRATE, VISUALIZA Y LOGRA!